Piezas de acoplamiento
Los conectores de 90 grados son componentes esenciales en los sistemas profesionales de gestión de cables y en las instalaciones industriales. Estos conectores especializados se utilizan principalmente para conectar de forma segura y estable dos componentes independientes, como prensaestopas o conducciones, creando al mismo tiempo una conexión en ángulo recto. Tanto si necesitas realizar un giro pronunciado en una línea de cableado como adaptar diferentes tamaños de rosca, los racores de 90 grados de WKK ofrecen la fiabilidad y durabilidad necesarias para una instalación segura y resistente.
Función y utilidad de los conectores de 90 grados
La función principal de un conector de 90 grados es garantizar una conexión estable y robusta en situaciones en las que una instalación recta no es posible. En muchas aplicaciones industriales, una entrada de cable directa no resulta viable, por ejemplo, cuando el espacio es limitado o cuando se requiere una conexión en ángulo entre distintos elementos del sistema.
El uso de racores de 90 grados permite crear una transición fiable y, dependiendo del grado de protección, estanca al agua. Esto es fundamental para proteger los cables y el cableado interno frente al polvo, la humedad y los esfuerzos mecánicos. Estos racores contribuyen a mantener la continuidad y la integridad de la instalación, evitando que factores ambientales afecten al funcionamiento de maquinaria o cuadros eléctricos. Gracias a su diseño compacto, estos conectores pueden instalarse fácilmente incluso en espacios reducidos, lo que los hace especialmente adecuados para instalaciones complejas.
Materiales y sus propiedades
La elección del material depende de las exigencias específicas del entorno de instalación. En el mercado se pueden encontrar conectores fabricados en acero, aluminio, acero inoxidable y materiales galvanizados. En la gama de WKK, el enfoque se centra en dos materiales ampliamente utilizados: poliamida y latón.
Conectores de plástico (poliamida)
Las versiones de plástico están fabricadas en poliamida PA6 GF25. Este material está reforzado con fibra de vidrio, lo que proporciona un excelente equilibrio entre resistencia y peso. Una ventaja importante de los racores de plástico es su total resistencia a la corrosión, lo que los hace especialmente adecuados para su uso prolongado en entornos húmedos.
Estos racores funcionan en un rango de temperatura de -20 °C a +100 °C y cumplen con el grado de protección IP68. Esto significa que son completamente resistentes al polvo y a la inmersión prolongada en agua. En comparación con las variantes metálicas, son más ligeros y económicos, pero siguen ofreciendo una solución robusta para la mayoría de aplicaciones estándar.
Conectores de latón
En aplicaciones con mayores cargas mecánicas, presiones elevadas o exposición a agentes químicos específicos, los racores de latón suelen ser la mejor opción. Están fabricados en latón niquelado (CuZn39Pb3), lo que les confiere su característico acabado metálico. El latón es más resistente y duradero que el plástico, lo que permite soportar mejor impactos y esfuerzos mecánicos.
Al igual que las versiones de plástico, los conectores de latón cumplen con el grado de protección IP68 y funcionan en un rango de temperatura de -20 °C a +100 °C. Aunque el latón puede presentar cierta corrosión en entornos altamente agresivos a largo plazo, su resistencia al desgaste y al calor es superior.
Aplicaciones y sectores
Gracias a la variedad de materiales y dimensiones, los racores de 90 grados se utilizan en múltiples sectores. Se encuentran tanto en instalaciones industriales complejas como en aplicaciones técnicas más generales.
Algunas aplicaciones habituales son:
- Bombas de agua y sistemas de riego para la conducción segura de fluidos
- Ingeniería mecánica y montaje de cuadros eléctricos para conectar trayectos de cableado
- Mobiliario, displays y montaje de stands para conexiones limpias y estables
- Entornos marítimos e instalaciones exteriores donde se requiere protección frente a las condiciones ambientales
Guía de selección: cómo elegir el racor adecuado
Seleccionar el racor correcto es clave para el éxito de la instalación. Es necesario tener en cuenta varios factores.
En primer lugar, el diámetro del tubo o el tamaño de la rosca es determinante. Es imprescindible elegir la medida exacta para garantizar una conexión estanca. En segundo lugar, el tipo de rosca es importante: ¿se trata de rosca métrica o de rosca Pg tradicional?
Por último, debes evaluar las condiciones de uso. ¿El racor estará expuesto a vibraciones, altas presiones o grandes variaciones de temperatura? En esos casos, el latón suele ser la opción más segura, mientras que la poliamida es adecuada para aplicaciones más ligeras o entornos con riesgo de corrosión.
Dimensiones y tipos de rosca
La gama de WKK incluye una amplia selección de tamaños que cumplen con los estándares industriales más comunes.
Para conectores de plástico con rosca métrica:
- M16x1,5
- M20x1,5
- M25x1,5
- M32x1,5
- M40x1,5
Para conectores de plástico con rosca Pg:
- Pg9
- Pg11
- Pg13,5
- Pg16
- Pg21
- Pg29
Los racores de latón están disponibles exclusivamente con rosca métrica, de acuerdo con las normativas actuales.
Consejos de instalación y montaje
Una correcta instalación es fundamental para garantizar el funcionamiento adecuado. Asegúrate de que las roscas estén limpias y en buen estado antes del montaje.
Utiliza herramientas adecuadas para apretar el racor manualmente o según el par recomendado. Un apriete excesivo puede provocar microfisuras en componentes de plástico, mientras que un apriete insuficiente puede comprometer la protección IP68.
En instalaciones exteriores, es importante verificar que las juntas de estanqueidad estén correctamente colocadas para evitar la entrada de humedad.


